Vitamina C: Hechos y Mitos

By admin / marzo 13, 2018

Cuando haces la lista de vitaminas y alimentos beneficiales, apuesto a que las frutas están presentes. Y, en lo que respecta a la salud, ninguna vitamina es más considerada que la vitamina C.

Después de todo, ¿no nos han dicho hasta las náuseas que debemos consumir más y más jugo de naranja? ¿Y que cuando tenemos un resfriado tenemos que consumirlo aún más? Así es – vitamina C. Ya que esta vitamina es soluble en agua, necesitas tener un constante abastecimiento en tu dieta para mantenerte saludable. Pero, ¿para qué usan la vitamina C tu cuerpo y tu mente, exactamente? ¿Y qué alimentos tienen las mayores concentraciones de vitamina C?

Usos Fisiológicos

En primer lugar, el nombre vitamina C en sí es interesante. La forma L-enantiómero de la vitamina C es a lo que siempre nos referimos. Esto es a pesar del hecho que hay otra versión, la forma D-enantiómero. Pero esta forma no existe en la naturaleza. Una de las funciones más importantes de la vitamina C es el crecimiento y la reparación de los tejidos en tu cuerpo. Esto significa que es una buena vitamina por tener tanto para cuando te recuperas del ejercicio, como en general, para la salud diaria.

La vitamina C también ayuda a la absorción de hierro, ayuda a reducir el colesterol LDL, y ayuda a combatir los radicales libres. La vitamina C también ha sido estudiada en su ayuda a la disfunción endotelial, la alta presión sanguínea, y los cambios en las vías sanguíneas que a veces ocurre antes de una enfermedad cardíaca. Interesantemente, la vitamina C también ha sido estudiada en su posible ayuda al dolor muscular. La vitamina C también ha sido estudiada en su potencial ayuda con la presión arterial, ayudando a los sujetos a bajar 2 mm HG en un estudio. Otro estudio mostró una baja de 4,5 mm Hg.

Menores niveles de vitamina C también han sido correlacionados con una mayor circunferencia de cintura, mayor IMC, y mayor personaje de grasa corporal. Linus Pauling, Ph.D. fue un gran propulsor de vitamina C, recomendando mega dosis de vitamina para casi cada síntoma y condición. Pero el tiempo no le ha dado la razón. Mientras que muchos de nosotros asociamos la vitamina C con resfríos y enfermedades, muchos estudios han mostrado que la vitamina C no previene resfríos, y sólo puede reducir levemente la duración de los mismos. De hecho, el  zinc han probado funcionar mucho mejor para lo segundo.

Pauling fue aún más allá al postular que la vitamina C podría, en sus propias palabras, curar el cáncer, o al menos prolongar la supervivencia. Esta afirmación fue obviamente muy osada, y fue evaluada vigorosamente como resultado. En un estudio, Pauling mostró que 100 pacientes que recibieron 10.000 mg tuvieron una supervivencia 3-4 veces más larga que los pacientes que no recibieron el suplemento. Sin embargo, hubo algunos problemas en el diseño del estudio, y la información no puede ser confiable.

Estudios posteriores desafortunadamente han probado que Pauling en verdad no había descubierto nada en la hipótesis sobre vitamina C y cáncer. Este es sólo uno de los tantos ejemplos que muestran que suele ser mejor no confiarse en un súper alimento, un súper nutriente, o en las afirmaciones que indican que una cosa específica puede ser la cura a la enfermedad, o la solución a los problemas. Una dieta bien balanceada, sueño abundante, ejercicios e intentar limitar el estrés – estas son las cosas con las que siempre puedes contar.

Usos Neurológicos

Ya que hemos hablado sobre los usos fisiológicos de la vitamina C, ahora veamos las interesantes maneras en las que la vitamina C puede ayudar al funcionamiento cerebral. Para comenzar, la vitamina C es una molécula antioxidante vital en el cerebro. Además de eso, también sirve a una variedad de otras importantes funciones. Participa en diversas reacciones enzimáticas como la producción del colágeno y la síntesis de catecolaminas. Las más altas concentraciones de vitamina C de hecho se encuentran en el cerebro. Allí, se ha sugerido que participa en una variedad de procesos de neurotransmisión.

Una deficiencia de vitamina C no es algo que quieras encontrar, como puede verse en el siguiente gráfico. Desarrollo cerebral inferior, aceleración del proceso de envejecimiento, y un aumento en el riesgo de infarto pueden ser resultados de los niveles de vitamina C demasiado bajos. Ya que la vitamina C tiene un efecto antioxidante, es fácil ver por qué una falta de vitamina puede causar un salto en el proceso de envejecimiento. Pero, ¿cómo la falta de vitamina C impide el desarrollo del cerebro y aumenta el riesgo de paro?

No hay duda que la falta de vitamina C impide el desarrollo cerebral. En un estudio se halló 30% menos neuronas en el hipocampo en las personas que carecían de cantidades adecuadas de vitamina C. Además de eso, también presentaron mala memoria. El desarrollo del cerebro es muy sensible incluso a pequeños cambios en los niveles de vitamina C, y se mantendrá si el consumo de vitamina dietaria disminuye. Además del desarrollo cerebral, apareció un estudio hace sólo un año atrás, que mostró que la falta de vitamina C de hecho aumenta el riesgo de infarto.

En este estudio, quienes presentaron los mayores niveles de vitamina C tuvieron mejor protección de tener un infarto. Ahora, antes de que te emociones demasiado, debemos indicar que probablemente hubo otros factores en juego, tales como el consumo de alcohol, el ejercicio, los hábitos dietarios, y más. Recuerda, no hay un súperalimento o una vitamina que pueda ayudar a detener la enfermedad. También debemos apuntar que estos sujetos no tomaron mega dosis de vitamina C, como Pauling hubiera querido que lo hicieran.

Fuentes Alimenticias

Hay muchos alimentos que contienen vitamina C. Además de las naranjas – de las que seguramente ya sepas – las papayas, los pimientos morrones, el brécol, las fresas, las piñas, los kiwis, los cantalupos y la coliflor son muy altos en vitamina C. De hecho, por tan sólo 30 calorías, puedes recibir ¾ de tu requisito diario de vitamina C con sólo 1 taza de coliflor. ¡Impresionante! Además de esos alimentos, también puedes tener grandes dosis de vitamina C de: col, repollo, bok choy, toronjas, perejil, verdes de nabo, verdes de betabel, col rizada, frambuesas, acelga, tomates, limones, limas, espinaca, espárragos, batatas, zapallos, arándanos azules, arándanos rojos, zanahorias y aguacates.

Me detendré allí, pero aunque no lo creas, hay muchos más alimentos que tienen cantidades copiosas de vitamina C. Sabiendo esto, me parece muy extraño que la vitamina C se consuma tan frecuentemente en la forma de suplementos. Pro desde ese punto de vista, debemos notar que muchos toman grandes cantidades de vitamina C, mayormente debido a la hipótesis propuesta por Pauling.

Suplementos

Con tantas geniales fuentes alimenticias que contienen vitamina C, debemos preguntarnos por qué querrías suplementos. No parece haber necesidad alguna de tomarlos, especialmente si la consumes en cantidad suficiente en tu dieta. Pero a pesar de ello, el mercado de los suplementos con vitamina C está floreciendo, con productos individuales o combinados con productos que tienen vitaminas B y zinc, entre otros. Hay muchas formas diferentes de vitamina C disponible. Ya sea natural, sintética, en polvo, en tabletas, con bioflavonoides, etc. ¡El resultado final de todos esos productos? Son todas igualmente efectivas. Cualquier diferencia es marginal, y su consumo debería ser secundario a las comidas.

Para los hombres, 90 miligramos por día de vitamina C es todo lo que se necesita. Nada más que eso ha probado ser efectivo. Para las mujeres, la dosis de hecho cae a los 75 miligramos por día. Esta cantidad para cada sexo puede obtenerse fácilmente con las comidas. Consumir más que eso será innecesario, y costoso. Si buscas tener ayuda para un resfriado, el zinc puede ser tu mejor opción.

Conclusión

¿Te ha sorprendido algo de la mala información que hay respecto de la vitamina C? Tenemos que agradecérselo a Linus Pauling en gran medida, pues la vitamina C fue su gran enfoque. Muchos se sorprenden al saber que la vitamina C no es una cura milagrosa a todo, que pueden tomar sin límite y esperar evitar todas las enfermedades con ello. Su capacidad de ayudar a demorar el envejecimiento está sobre-estimada, y es en verdad simplemente un importante antioxidante. No puede ayudar a demorar el cáncer, aunque sí se halla en el cerebro en gran medida.

Si tienes un resfriado, no vayas corriendo a buscar vitamina C. En cambio, yo aumentaría mi dosis de zinc. La vitamina C participa en diversas reacciones enzimáticas como la producción de colágeno y la síntesis de catecolaminas. Sin dudas es importante. Pero su importancia en términos de la salud general ha sido ampliamente exagerada en el mundo entero. Recuerda, no hay un súper alimento ni una única vitamina que lo cure todo ni que detenga las enfermedades. Una dieta bien balanceada, sueño suficiente, ejercicio y el manejo del estrés son cosas con las que siempre puede contar.

¿Cómo lo hice? ¿Aprendiste algo que no sabías sobre la vitamina C? ¡Házmelo saber en los comentarios!

Acerca del autor

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JENNAFER ASHLEY Jenna is a Registered Dietetic Technician and recipe developer specializing in healthy eating. She styles and photographs recipes for her website, Fresh and Fit , as well as contributes to a variety of websites. In her free time, Jenna enjoys trying new restaurants and hiking with her German Shepherd.

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