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Tus Primeras 48 Horas Paleo: 5 Cosas Que Necesitas Saber

“¿Qué estoy haciendo?”

Ese pensamiento rondaba por mi mente. Estaba desplomado sobre mi escritorio en la oficina, revisando a regañadientes mis emails con una feroz jaqueca que no podía curarse con ninguna cantidad de café o de Advil.

Junto a mí tenía mi almuerzo del día: ensalada, huevos cocidos, y un poco de pollo de la cena de la noche anterior. Todo preparado en un pequeño contenedor hermético…

Pero todo lo que quería hacer esa ir a la sala común y atacar las galletas y las frituras que allí había.

Hacía dos días que había hecho el pase hacia Paleo.

Pero, ¿dónde estaba el empujón de energía? ¿Dónde estaban todos esos geniales beneficios a la salud de los que había leído tanto?

Mis planes Paleo fallaron aquél día. Lo intenté unas veces más hasta que al fin logré adaptarme a mi nuevo estilo de vida. Pero no fue sino hasta golpearme con algunos obstáculos en el camino.

¿Estás listo para hacerte Paleo, y quieres que esos primeros días sean tan simples como sea posible?

Esto es lo que necesitas saber:

Haciendo El Cambio Hacia Paleo: Por Qué Los Primeros Días Pueden Ser Duros

Dependiendo de tu dieta y estilo de vida actuales, hacerte Paleo puede ser un enorme cambio a lo que estás acostumbrado. ¡Tan sólo las primeras 48 horas pueden ser en verdad esclarecedoras!

Hay muchas cosas en las que tal vez no hayas pensado aún – tus hábitos, la presión social, el ambiente, y las ocasiones – que puedes estar llevando contigo en tu nuevo camino.

Así que puede que te tome algo de esfuerzo (y de buena planificación) lograr la “velocidad de escape” que necesitas para cambiar el curso de tu vida, y abrazarte a un nuevo y más saludable estilo de vida.

No importa si comes comida chatarra a diario o si sólo haces algunos pocos ajustes a tu dieta ideal. Decidirte por ser Paleo puede crear obstáculos, especialmente durante los primeros días. Cuanto antes los elimines, más pronto comenzarás a sentirte (y a verte) mejor.

Exploremos los cinco desafíos que puedes esperar en los primeros días—y cómo superarlos.

1. Probablemente Te Sentirás Cansado, Malhumorado y Desgastado

Cuando te hagas Paleo te sentirás repleto de energía y quemarás grasas de inmediato, ¿verdad?

No exactamente…

Puede llevar algún tiempo (en general unas pocas semanas) alcanzar esos beneficios. Si comienzas la dieta Paleo esperando sentir los cambios de inmediato, sólo te estarás predisponiendo para la desilusión.

Si comes una dieta moderna típica, llena de granosazúcares refinados, y alimentos procesados, La mayoría de tus fuentes de energía serán de carbohidratos.

Pero en Paleo, la mayoría de tus energías provendrán de grasas saludables: productos animales, cocos, aguacates, etc. Los carbos suplementan tu energía, en lugar de ser su fuente principal.

Eliminar los granos, los azúcares y los alimentos procesados puede alterar tu cuerpo, porque solía confiarse en los carbos como energía de rápida combustión. Por eso puede llevarte algunas semanas – una transición conocida como “la gripe de los bajos carbos” – para que tu cuerpo se adapte a la quema de grasas en lugar de azúcares.

Sin tantos carbos, hay buenas chances de que te sientas cansado y malhumorado los primeros días. Esto me abatió algunas veces. Una nueva manera de comer, combinada con poco descanso y un trabajo súper estresante, simplemente fue demasiado hasta que supe cómo hacerlo funcionar.

Cómo Manejarlo

La mejor manera de manejarlo es hacer la transición hacia Paleo en el fin de semana (o cuando sea que tengas algunos días libres en el trabajo). Si eso no fuera posible, o si tu agenda varía, intenta programar tu inicio con un momento en el que no haya nada muy importante o demandante que debas hacer.

No sientas la necesidad de ir a lo bajo en carbos de inmediato. Las dietas Paleo bajas en carbos son geniales para perder peso, pero pueden ser muy duras al comenzarlas. Puedes comer muchos carbos aptos Paleo (almidones seguros, frutas, vegetales y frutos secos) para hacer más fácil tu transición. De eso modo, la baja de carbos no será tan intensa y tendrás más energía. Luego de algunas semanas podrás reducir tu consumo de carbos (si quieres), conforme tu cuerpo se va ajustando.

Finalmente, no te preocupes por sentirte de mal humor los primeros días. Esta es una parte natural del proceso, y los síntomas negativos deberían desaparecer luego de algunos pocos días o semanas. Sólo necesitas algo de tiempo para ajustarte a esta nueva y más saludable manera de comer.

2. Es Fácil Sacar Las Cosas De Contexto

Cuando cambies tu manera de comer tendrás la tendencia de sacar las cosas de contexto y proporción.

Cada antojo alimenticio parecerá una tortura. Cada pequeño resbalón parecerá el fin del mundo.

Cuando te salgas del camino en cualquier punto durante estos primeros días, será fácil que dudes de ti mismo. Te castigarás a ti mismo por no tener la suficiente disciplina. Y comenzarás a cuestionarte si puedes “manejar esta cosa del paleo”.

Yo tuve momentos en los que me equivocaba y me descarrilaba. Pero en lugar de levantarme y seguir por donde me había salido del camino, eliminaba todo el día por completo – y todos esos alimentos insalubres por el resto del día – y me prometía a mí mismo que al día siguiente lo haría mejor. ¡Tú no debes hacer esto!

Cómo Manejarlo

Lo más importante que debes recordar es: cuando estés recién comenzando, cada triunfo y cada contratiempo se sentirá mucho más significativo de lo que en verdad es.

Comer Paleo te pone en un camino sustentable hacia una vida más saludable. Hay mucho ajetreo sobre esta manera de comer, y por buenas razones. Pero no es una solución milagrosa que curará cada problema de salud en los primeros días. Es muy fácil dejarte llevar si no controlas tus expectativas.

Deja de preguntarte cuándo “volverás a comer normalmente”. Ese pensamiento es limitante (y te predispone a la falla) porque pone al marco Paleo como si fuera algo temporal – una dieta. Es mucho más útil pensar en Paleo como una mejora permanente a tu estilo de vida.

No descifrarás todo de inmediato. Y, a menos que tengas más disciplina que yo, no acertarás todo el 100% del tiempo desde el Día 1. Está bien. Estás formando nuevos hábitos y redefiniendo tu relación con la comida. Es un proceso de “dos pasos adelante, un paso atrás”.

3. Se Te Antojarán Cosas Que No Puedes Comer

¿Has visto cómo los gatos se muestran completamente desinteresados por las bolas de estambre, hasta que estas comienzan a moverse?

Los antojos alimenticios eran así para mí. Por años el pan era algo que usaba para hacer sándwiches. No era algo especial, pero ni bien ya no pude comerlo, comencé a extrañarlo – a antojarlo, incluso.

Y puede que eso también te suceda al hacer el cambio hacia Paleo. Los granos, azúcares y procesados (ya sea o no que los disfrutes o que los comas sin siquiera notarlo) pueden de pronto convertirse en los poderosos objetos de tus deseos alimenticios.

Los antojos pueden ser duros, especialmente si ya has hecho un gran cambio en tus patrones alimenticios. Sólo tienes una cierta cantidad de poder de voluntad con el que puedes trabajar.

Cómo Manejarlo

Lo primero (y lo más fácil) que puedes hacer es: hacer que sea más difícil poner tus manos en los alimentos que antojas. Aléjate de los alimentos problemáticos. Cuanta más distancia física haya entre tú y ellos, ¡mejor será! Elimínalos de tu alacena si puedes. Ni siquiera los tengas en tu casa. Muy a menudo la incomodidad de tener que salir de casa a comprar eso que se te antoja será suficiente para vencer el antojo.

Otra cosa que me ayudó fue tener un “patrón interrumpido” que pudiera usar. ¿Alguna vez has tenido un antojo que se hace cada vez más y más fuerte? Es fácil comenzar a obsesionarte. Un patrón interrumpido es una pequeña acción que haces para romper con ese ciclo. Puedes probar con calistenias, una mini sesión de meditación, o lo que sea que funcione para ti. Para mí, fue dar una rápida vuelta a la manzana.

Finalmente, no busques versiones Paleo de esos alimentos insalubres y pre-empacados. Usualmente son altamente procesados, y no saben tan bien de cualquier modo. Sólo terminas torturándote con gustos mediocres que no te acercan a tu meta: la de comer los alimentos más saludables que puedas encontrar.

4. Tu Ambiente Probablemente Trabajará En Tu Contra

¿Alguna vez has oído la frase “somos el producto de nuestro ambiente”?

Eso es definitivamente cierto en lo que respecta a tu dieta y estilo de vida. Tus alrededores – donde pases tu tiempo – establecen las bases de dónde haces tus elecciones alimenticias saludables (o destructivas) la mayoría del tiempo.

Si alguna vez te encuentras a ti mismo comiendo alimentos insalubres simplemente porque están ahí, puede que sea tiempo de cambiar de ambientes antes de hacerte Paleo.

Un mal ambiente me derribó a mí algunas veces cuando estaba intentando hacer el cambio. Dejaba a mi poder de voluntad el no comer esa bolsa de frituras que había en mi alacena, luego de un tortuoso día de trabajo (y creo que ya te imaginarás lo que sucedió…).

El poder de voluntad sólo puede ayudarte un poco. Y hay muchas exigencias que enfrentarás tan sólo al cambiar tus elecciones alimenticias. Rodearte de ambientes repletos de alimentos insalubres hará mucho más fácil que te salgas de tu camino.

Cómo Manejarlo

Tu ambiente definitivamente puede funcionar en tu contra. Pero puedes hacer que trabaje en tu favor también:

Comienza por vaciar tus alacenas y eliminar los alimentos insalubres. Si compartes la alacena con una persona que no coma Paleo, y que se rehúse a botar sus Oreos, logren hallar un punto medio para que los alimentos problemáticos no estén a tu vista.

También asegúrate de tener suficientes alimentos paleo a tu alrededor. Es igual de fácil ir a la cocina y tomar unas zanahorias, como lo es tomar unas galletas. Pero las comidas que elijas se basarán en lo que tengas a tu alcance.

También puedes crear un mini ambiente que puedas llevar contigo donde vayas. Ten bocadillos Paleo como vegetales, frutas, frutos secos y atún enlatado siempre a tu alcance, para cuando estés fuera de casa y sientas hambre. ¡Será mucho menos probable que te salgas de tu camino si tienes opciones saludables a tu alcance!

5. Contarle A Las Personas Puede Empujarte Atrás Y Provocar Una Presión Social Negativa

Decidirte por ser Paleo es excitante. Es un momento importante que te lleva a una vida más feliz y saludable. Y, como en cualquier otro momento importante, puede que estés tentado en contárselo a tu familia, a tus amigos y a tus compañeros del trabajo.

¡Pero resiste la tentación!

Si comunicas tus novedades a todos lados, algunas personas te respaldarán al 100%, pero otras tendrán preguntas. Te llenarán de sus dudas sobre tu salud, y hasta algunas otras personas intentarán derribar tus planes.

Es lo suficientemente difícil cambiar tus hábitos alimenticios. Lo último que necesitas es un coro de voces dubitativas y poco solidarias. Escucharlas el tiempo suficiente comenzará a hacerte creer en ellas. Y puede que termines por convencerte de no hacer la dieta Paleo en tan sólo unos pocos días.

Cómo Manejarlo

Cuando comiences con el cambio paleo, mantenlo para ti mismo. Otra opción es confiar en una pareja o amigo de confianza (que te respalde) que sea Paleo o que esté al tanto de todos sus beneficios. Esto puede hacerte más socialmente responsable, y te hará más fácil seguir en el programa.

Tener responsabilidad social es genial, pero decirles a demasiadas personas puede fácilmente convertirse en crítica. No dejes que las dudas o las opiniones de los demás te hagan salirte de tu camino antes de darle a la dieta Paleo un serio intento.

No tienes que descuidar tu vida social, tampoco. Puedes seguir saliendo y compartiendo con tu familia y amistades. Comer de antemano (planificar eventos que no se centren en la comida y en la bebida será lo mejor) te ayudará a mantenerte en el programa sin sacrificar tu tiempo social.

Los Primeros Pasos Hacia Una Vida Más Feliz Y Saludable

El pensamiento de cambiar drásticamente la manera en la que comes puede ser muy atemorizante. Especialmente en esos primeros días.

Pero con el marco mental correcto y las estrategias bien delineadas, podrás hacer una transición tan simple como sea posible. La recompensa – más energía, pérdida de peso, mantenerte lejos del consultorio médico por años y décadas – definitivamente valdrán la pena.

Si ya eres Paleo, ¿cómo fueron tus primeros días? ¿Qué te hubiera gustado saber antes de hacer el cambio? ¡Deja un comentario aquí debajo, y comparte tu experiencia!

 

Acerca del autor

admin

JENNAFER ASHLEY Jenna is a Registered Dietetic Technician and recipe developer specializing in healthy eating. She styles and photographs recipes for her website, Fresh and Fit , as well as contributes to a variety of websites. In her free time, Jenna enjoys trying new restaurants and hiking with her German Shepherd.

2 comments
Lan Setzler - abril 14, 2017

Appreciate you sharing, great post. Awesome.

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Otis Dewaele - abril 22, 2017

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