La Verdad Sobre Las Grasas, Parte 1

By admin / octubre 3, 2017

la grasa es un tema muy controversial. ¿Es bueno o es malo comerla? ¿Es mejor una dieta baja en grasas, o una alta en grasas? ¿Las grasas te hacen engordar? ¿Cuáles son las verdades sobre las grasas?

Aunque muchos medios convencionales te han hecho creer que comer grasas es malo, yo te sugeriré un punto de vista diferente, que está respaldado por mucha investigación. Norteamérica ha seguido la locura de lo bajo en grasas por hace ya varias décadas, y no nos sorprende que el índice de obesidad y la epidemia de enfermedades crónicas se hayan elevado hasta el cielo. Las estrategias de comercialización de la industria alimenticia te han hecho creer que comes sano cuando eliges productos bajos en grasas o libres de grasas. Pero estos alimentos empacados suelen estar muy refinados, procesados, y tener más azúcar que las versiones originales.

Entonces, ¿cuál es el asunto con las grasas? ¿Cuáles son los tipos buenos para ti, y cuáles deberías evitar por completo?

Mucha de esta información proviene de Chris Kresser y su completa investigación sobre el tema. Si te interesa aprender más, te recomiendo lees su libro, La Cura Paleo (The Paleo Cure).

Las grasas son la fuente primaria de energía en el cuerpo. Consumir grasas de calidad cada día es crucial para la función cerebral, la salud de la piel y del cabello, la digestión saludable, la regulación de la temperatura corporal, y la ayuda para la absorción de vitaminas lipo-solubles A, D, E y K.

La clave es comer las grasas correctas, y evitar las grasas que no le sirvan a tu cuerpo.

Las grasas principales que encontramos en los alimentos son:

  • Grasas saturadas
  • Grasas monoinsaturadas
  • Grasas poliinsaturadas
  • Grasas trans

En este artículo hablaré específicamente sobre las grasas saturadas, y su rol en la salud general.

De todas las grasas, las saturadas probablemente sean las que tienen la peor reputación como obstructoras de las arterias y promotoras de la enfermedad cardíaca. Pero aquí verás que las grasas de hecho pueden ser en verdad buenas para tu cuerpo. Las grasas saturadas pueden clasificarse como grasas de cadenas cortas, medianas y largas.

Las grasas saturadas de cadenas largas se hallan principalmente en la leche y las carnes de animales rumiantes como el ganado, ovejas, cabras, búfalos y venados. Estas grasas de hecho son la estructura de núcleo de las grasas en el cuerpo humano, componiendo un 75-80% de los ácidos grasos en la mayoría de nuestras células. También son la forma primaria de almacenamiento de energías.

Las grasas saturadas no tienen toxicidad conocida, incluso en altas dosis en las que los niveles de insulina estén en rangos normales. Esto no es así con las grasas poliinsaturadas, la glucosa y la fructosa.

Las grasas saturadas de cadenas largas tienen otros beneficios, como puedes ver abajo:

  • Protegen el hígado
  • Promueven la salud de los huesos
  • Mejoran al función cardiovascular
  • Sustentan el sistema inmune
  • Brindan vitaminas lipo solubles a nuestras células y tejidos

Las fuentes primarias de grasas saturadas de cadenas largas son la carne de res, cordero, cerdo, el ghi, la leche entera. Mantequilla, crema, y se hallan en cantidades más pequeñas en los productos de coco y las yemas de huevos.

Las grasa saturadas de cadenas medianas, o triglicéridos de cadena mediana, están presentes en la leche de coco y en la leche materna, y tiene algunas propiedades exclusivas.

Se metabolizan diferente que las grasas saturadas de cadena larga, y no requieren de ácido de bilis para su digestión. Esto las hace una maravillosa fuente de energía fácilmente digerible. También tienen propiedades terapéuticas:

  • El ácido láurico en estas grasas tiene propiedades antivirales, antibacteriales y antifúngicas.
  • Promueve la pérdida de peso.
  • Promueve el desarrollo de cetonas en el cerebro, para que las use como combustibles.

Las principales fuentes de triglicéridos de cadena mediana son la carne de coco, el aceite de coco, la mantequilla de coco, y la leche de coco. También puedes hallar aceite MCT 100% puro en la mayoría de las tiendas de alimentos saludables.

Aunque esto va en contra de lo que te han dicho durante tantos años, puedes comer estos alimentos regularmente. De hecho, las grasas saturadas y las grasas monoinsaturadas (que veremos en la Parte 2) deberían ser una gran parte de tu ingesta alimenticia de grasas.

Si aún te preocupas por el enlace entre las grasas saturadas y la enfermedad del corazón, veamos algo de la investigación.

Aunque algunos estudios a corto plazo muestran un enlace entre el consumo de grasas saturadas y el aumento de los niveles de colesterol, los estudios a largo plazo muestran que no hay conexión alguna. De hecho, una gran revisión de 21 estudios consistente en casi 350.000 participantes, no mostró asociación alguna entre las grasas saturadas y la enfermedad cardiovascular. Aún más impresionante es que los estudios sobre las dietas bajas en carbohidratos, que tienden a ser más altas en grasas saturadas, sugieren que ofrece un impacto beneficial en los marcadores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Así que ya puedes sentirte bien por comer ese delicioso filete de pastura, de agregar mantequilla a tus vegetales, o de añadir un poco de aceite de coco a tu batido. No sólo tus comidas sabrán mejor y serán más satisfactorias, sino que también estarás dándole a tu cuerpo ingredientes saludables que necesita para prosperar.

Referencias:
The Paleo Cure por Chris Kresser

Parte Dos | Parte Tres

Acerca del autor

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JENNAFER ASHLEY Jenna is a Registered Dietetic Technician and recipe developer specializing in healthy eating. She styles and photographs recipes for her website, Fresh and Fit , as well as contributes to a variety of websites. In her free time, Jenna enjoys trying new restaurants and hiking with her German Shepherd.

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